Cuando caminamos por la montaña, disfrutamos de bosques, senderos, ríos y paisajes que nos regalan tranquilidad, bienestar y momentos inolvidables. Pero también tenemos una responsabilidad: cuidar esos espacios para que sigan siendo un lugar limpio y natural para todas las personas que los visiten.
Cada vez que salimos a hacer senderismo dejamos una huella. La buena noticia es que esa huella puede ser positiva.
La regla de oro: lo que llevas, te lo llevas
Todo residuo que generemos durante la ruta debe volver con nosotras. Desde una simple envoltura de un snack hasta una botella vacía, nada debería quedarse en la naturaleza.
Aunque parezca un gesto pequeño, recoger nuestros residuos evita la contaminación de suelos, ríos y bosques, además de proteger a la fauna que puede resultar perjudicada por los desechos abandonados.
Planifica antes de salir
Una buena preparación reduce considerablemente la cantidad de residuos que generamos.
Algunas ideas sencillas:
- Lleva una botella reutilizable.
- Utiliza recipientes reutilizables para la comida.
- Evita productos con exceso de embalaje.
- Guarda una bolsa ligera para transportar tus residuos.
Estas pequeñas decisiones hacen que la mochila sea más sostenible y ayudan a mantener los senderos limpios.
¿Qué hacer si no encontramos una papelera?
La montaña no es una ciudad y, en muchas rutas, no encontraremos contenedores durante kilómetros.
Por eso, la mejor opción es guardar todos los residuos en una bolsa y llevarlos de vuelta hasta encontrar un lugar adecuado para depositarlos o reciclarlos.
Nunca debemos esconder basura bajo piedras, enterrarla o dejarla junto a árboles pensando que alguien la recogerá después.
También los residuos orgánicos
Muchas personas creen que tirar una cáscara de fruta o restos de comida no supone ningún problema porque son biodegradables.
Sin embargo, estos residuos pueden alterar los ecosistemas, atraer animales a zonas de paso y afectar al equilibrio natural del entorno. Lo más responsable es llevarlos de vuelta con nosotras.
Sé parte de la solución
Cada senderista tiene la capacidad de generar un impacto positivo. Incluso podemos ir un paso más allá y recoger algún pequeño residuo que encontremos durante la ruta.
No hace falta llenar una bolsa entera. A veces recoger una botella o un envoltorio ya supone una diferencia importante.
Disfrutar y conservar van de la mano
Las montañas, los bosques y los senderos nos ofrecen mucho más que paisajes bonitos. Nos ayudan a desconectar, mejorar nuestra salud y recuperar energía.
Cuidarlos es una forma de agradecer todo lo que nos aportan.
La próxima vez que salgas a caminar, recuerda esta sencilla idea: deja solo huellas, llévate solo recuerdos. Porque pequeñas acciones realizadas por muchas personas pueden conseguir grandes cambios para la naturaleza.
En Trote’s Up creemos que cada paso cuenta y que juntas podemos disfrutar de la montaña mientras la protegemos para el futuro. 🌿🥾💚




